ya no sé si huyo de todo, o si todo huye de mí... aquellas coordenadas inciertas se entremezclan como enredaderas del fin de las horas, y no puedo..
..más.

sábado, 20 de febrero de 2010

La conspiración de Morfeo


No necesito dormir mucho (lo que para la mayoría es normal, para mí es demasiado), más de seis horas de sueño me resultan un abandono excesivo... hasta nocivo. Anoche volví a comprobarlo: siete horas en off me reiniciaron con las defensas tan bajas para enfrentar el día que... sé de antemano que lo que sigue será un round perdido en la pelea con el mood. Lo sé porque lo siento... presiento esas secuelas en el alma.
Hoy desperté como si en vez de haber dormido hubiese jugado una partida de ajedrez con los demonios de la noche. Los sueños, o su recuerdo, me son esquivos normalmente al abrir los ojos, y el de anoche o hace un rato no es la excepción: no tengo la menor idea del argumento, pero sí sé que la trama debe hacer sido devastadora para mi mente indefensa en ese campo de batalla de gomaespuma. A veces no hace falta conocer los métodos del enemigo para saberse vencido... y aunque despertar sea oxígeno, algo así como salirse de la guerra, vivo y con la bandera blanca en alto, esto no soluciona nada: no todo es preservar la vida en la vida, y será un día de heridas sangrantes, mutilaciones invisibles, y planteos estúpidos... como suelen serlo las estrategias de restauración sin método ni sustancia.
Esto es una imbecilidad, no tiene sentido. Si por lo menos recoradara un sueño inspirador para darle rienda suelta al teclado y pariera un relato de... realidad ficcionada, interesante para un eventual lector cautivado por cierta habilidad narrativa... Pero no, nada de eso: ya hasta dudo de la efectividad de la imagen de "partida de ajedrez" como metáfora, porque en realidad me siento como si me hubieran knockeado.
Gus

DANGER... DANGER... DANGER...


Tengo demasiados conejos en la galera y no soy mago: esta basura no es más que una extensión de mi cabeza... ingobernable.
Gus

miércoles, 17 de febrero de 2010

aquel árbol

había una vez un árbol en una plaza en un barrio de una ciudad de cuyo nombre no sé si quiero acordarme porque me basta con sentir esos calambres en las piernas y dolor en el culo de sólo pensar en aquellos seis loquitos desparramados entre las ramas, no eéscupás la concha'tu madre era una fija si Héctor estaba más arriba, en una rama más alta de ese mundo árbol de medianoche que bautizó por cansancio a la bendita plaza... del árbol, así nomás, a quién carajo le importa Vicente López o el prócer que fuera si ese árbol era árbol y era escalera cósmica que nos disparaba al más acá del más allá pero no lo sabíamos manga de pelotudos que creían llegar al paraíso enramándose hasta el alma que piensa y por pensar no es alma diría García que chupaba whisky en el hall del Coliseo mirando a la plebe con desprecio de ídolo y yo pensaba pedazo de forro qué carajo me importan vos tu scotch y tu sui generis... porque obviamente los escupitajos desde arriba salpicaban a Córdoba que tenía un carácter de la mismísima mierda y algún insólito defecto óseo o muscular o tal vez neurológico que no le permitía acomodar las gambas en ciertas posiciones pese a ser bueno con la pelota y veloz como la puta madre que lo parió y lo abandonó un día pa'irse al otro mundo cosas de la vida y el final que acecha pero no lo sabíamos en ese tiempo deforme de árboles peligrosísimos recitales borracheras y la yuta a la vuelta de cada esquina...

Gus

lunes, 8 de febrero de 2010

Tiempo

Es todo lo que necesito: tiempo. Tiempo para pintar mis alas descoloridas, opacas, gastadas. Tiempo para crear, tiempo para rehacer, rehacerme, inventar, reinventarme... tiempo para atrapar mis deseos en pleno vuelo. Tiempo para entender mis nuevas vestiduras. Tiempo para aceptar al extraño que me habita... ese que me guía hacia certezas inciertas, realidades confusas... pero en todo caso, mejores. Tiempo para volver a soñar lo ya soñado, pero despertar sin que haya sido pesadilla. Tiempo para amar. Tengo todo el tiempo para vos... te lo presto, te lo regalo...
Gus

viernes, 5 de febrero de 2010

viernes perverso

hoy lloverán gotas de plomo

de esta nube sombra que me sigue...

perlas informes como mi alma

gris, agarrada, distante

como esos gatos nocturnos

que son sólo uno

enorme

gesto felino de su ignorada naturaleza

dios bestia de la oscuridad

en guerra para siempre

Sé que desperté a una pesadilla...

que durará por lo menos todo un hoy

Mañana vemos…

Gus