ya no sé si huyo de todo, o si todo huye de mí... aquellas coordenadas inciertas se entremezclan como enredaderas del fin de las horas, y no puedo..
..más.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Locura en blanco y negro

Camino dormido por veredas invisibles de calles que no existen. No sueño, porque los sueños son esas vidas paralelas de las que... es mejor no hablar.
Ando o me detengo o vuelo con las alas de algún estúpido deseo indeseable, no sé, eso ya no importa: esta ciudad irreal siempre golpea donde más duele, aunque los golpes y las heridas no se vean... Esta ciudad que está aquí, allá y en cualquier lugar, puede ser un remanso o el peor de los infiernos. Aprendí a disparar las balas de mi antídoto, pero no siempre dan en el blanco.
“Esta” ciudad no es San Salvador, pero tampoco es Buenos Aires: sólo es una que habita en cualquiera que me contenga. Casi siempre estoy ido, en la orilla de la vida, más allá de mí. O más acá. Lejos, de cualquier manera. Como la imagen fantasmal de una foto movida...
No pienso mucho, apenas siento. Para bien o para mal, se puede decidir no pensar. Para bien y para mal, no puedo dejar de sentir: ni el más perfecto de los engaños funciona... Por eso elijo resetearme, que es una manera de evadirme, de sobrevivir, sin sentirme un idiota que se cree genio, ni un genio que se cree idiota.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

ALGO ASI

Hay algo así

como una furia de perros

una luna en silencio

una calle desierta

desatino de dioses

malparidos malmuertos

podredumbre del cielo

gente con sombrero de paja

en la ciudad fantasma

viento aciago, aire infecto


Hay algo más...

un barrio me habita

en la cal de los huesos

estación de provincia

colmada de penélopes

sin agujas ni tiento

y yo miro las vías

sólo miro y no veo

el expreso se acerca

buen día, estoy muerto.

Gus, 17 de noviembre 2010

martes, 16 de noviembre de 2010

El diablo de noviembre

infierno de los tabacales en noviembre
una gota de sudor trazó mi rumbo
corrió desde mi cuello hasta el deseo
certera, inspiradora,
melodía de submundo
acierto de viejo hechizo
soplando desasosiego en una nota
un llamado una carrera y la ruta:
tu cuerpo esperaba en algún lado

"mi amor, voy a tu encuentro" sin pensarlo
llegué (estabas en el patio)
amé tus madreselvas, bebí tu sexo
oasis último, delicioso, perveso
presentido final de ojos cerrados
nos tocamos, demoramos
achicando el tiempo
jugando con las llamas
hasta devorarnos
ternura puente al éxtasis
halo mágico pérfido desquicio
escondió el mundo detrás de la palmera
(en la torre San Francisco de la esquina
hizo sonar las campanas espantado)
y la mazana brilló a nuestro alrededor:
llovió mi piel en tu cintura,
las hadas aplaudían extasiadas
mis huestes deshollando el mal presagio

pero algo se quemaba para siempre...

la risa de los duendes
las jaulas vacías 
de pájaros de otros tiempos
de un futuro convirtiéndose en pasado
anidé tus orgasmos en una mano...
la otra ya pensaba en puñales
marcados de ceniza
sangre óleo
espejo despintado
armonía disonancia vuelo fatal
y sin embargo
no esperaba morir al amanecer...

te espero, te sigo esperando
extraño prodigio la locura...

Gus
16 de noviembre